Hace apenas unos días el vecino Víctor Orgaz, matritense del mismísimo barrio de la Arganzuela, se quejaba en este blog de la paralización de las obras del Proyecto Madrid-Río. Y es que, cumplidas las labores de soterramiento de la M-30 hace algo más de un año, la crisis económica sacudió todas las administraciones españolas, especialmente las locales. El Ayuntamiento de Madrid, como ya hablamos en otra ocasión, registra este año un déficit de 7.200 millones de euros, lo que le convierte en el consistorio más endeudado de todo el país. Por ello, Gallardón se vio obligado a dejar en el aire la segunda fase del faraónico proyecto del oeste de la capital, el Proyecto Madrid-Río, consistente en la recuperación de las riberas del Manzanares antes ocupadas por la M-30 mediante espacios verdes y equipamientos deportivos y lúdicos.Sin embargo, meses después de que las grúas abandonaran las orillas del aprendiz de río por falta de financiación, la remodelación del cauce del Manzanares vuelve a ser una de las prioridades del Ayuntamiento. La razón por la que Gallardón ha vuelto a reactivar el proyecto es la recepción del conocido como Fondo Zapatero, impulsado por el Gobierno central para reactivar la obra pública a nivel municipal y crear nuevos puestos de trabajo. En virtud de este fondo Madrid recibirá 554 millones de euros (más del doble de lo que recibirá Barcelona) con la que reimpulsar 269 proyectos en la ciudad, la mayoría de ellos relacionados con Madrid-Río.
Así, 131 de los 554 millones se destinarán a la construcción de nuevas pasarelas que conecten las dos orillas del Manzanares, a la reforma de los puentes de Segovia y Toledo y a la instalación del salón de pinos en los aledaños del Vicente Calderón. Un Vicente Calderón que, como todos sabemos, ya está sentenciado a muerte y para el cual el Ayuntamiento ya tiene un proyecto sustituto.
El espacio que aún ocupa el estadio rojiblanco y la antigua factoría de Mahou, en total 204.200 metros cuadrados, se transformará en un nuevo centro residencial y de oficinas rodeado de zonas verdes. Así, 52.600 metros cuadrados del terreno serán cedidos al Ayuntamiento para que levante equipamientos educativos, nuevas calles y un gran parque compatible con usos deportivos que se llamará Parque Atlético de Madrid, desde el cual se podrá gozar de una bella panorámica del Puente de Toledo.
Respecto al resto de superficie, entre el 75 y el 90% se dedicarán a vivienda, y entre el 10 y el 25 por ciento a oficinas y pequeños comercios, pues las grandes superficies han quedado vetadas por el consistorio. Todo ello bajo el pretexto de dar continuidad al Proyecto Madrid-Río, que os dejo detallado en el vídeo promocional para los que aún estéis algo despistados.