jueves, 27 de noviembre de 2008

Los amigos fascistas del callejero

¿Qué? ¿Cómo se os queda el cuerpo? No, no me acabo de currar un fake con el photoshop. Yo lo siento por vosotros, que vivís en calles sin pena ni gloria como la avenida Ciudad de Barcelona, la calle del Monte Perdido, el paseo del Prado o la travesía de Téllez, pero en Madrid a día de hoy aún quedan 140 nombres en el callejero tan molones como éste. La placita de Arriba España en concreto está justo detrás del parque de Berlín, en el distrito de Chamartín. Un distrito que también guarda joyas como la calle Caídos de la División Azul, cerca de Plaza de Castilla, y una de mis preferidas: la avenida del Comandante Franco, perpendicular a Pío XII.

Pero los amigos fascistas no perviven sólo en el distrito de Chamartín. En Puente de Vallecas hay decenas de vecinos que cuando organizan una cenita en casa tienen que decirle a sus amigos que acudan a la calle Héroes del Alcázar; y en Aluche algunos matrimonios ven jugar al fútbol a sus hijos después de clase en el Parque de Arias Navarro. La esquizofrenia de la ciudad de Madrid llega a tal punto que generales como Joaquín Fanjul, encargado de organizar la sublevación nacional en el Madrid republicano; y José Enrique Varela, uno de los máximos dirigentes de las ofensivas de Brunete, el Jarama y la Ciudad Universitaria; poseen sendas calles honoríficas en el callejero de una ciudad que contribuyeron a asediar, bombardear y, en definitiva, a destruir.

Pese a todo, las placas de inspiración franquista podrían tener los días contados en Madrid. El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento presetará este viernes una propuesta para "la retirada de las vías con nombres fascistas y su sustitución por otros dentro del ámbito del consenso". Ello implicaría la retirada de escudos, nombres de espacios urbanos, etc "que conmemoren la sublevación, la Guerra Civil y la represión de la Dictadura", a excepción de las que sean de "estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley". A partir del próximo viernes la pelota estará en el tejado de Gallardón, que esperemos que sea el encargado de poner punto y final a este disparate ¿Acaso alguien imaginaría una Piazza Mussolini en Roma o una Hitler Strasse en Berlín?

6 comentarios:

Ales dijo...

El problema es que si se cambian todos los nombres de calles o plazas que corresponden a personas que, por lo que hicieron en vida (cosas como asesinar -ya sean franquistas, republicanos o militares de otras épocas- o mandar asesinar -véanse líderes políticos de antaño-), no se lo merecen, tendríamos que cambiar la mitad de nombres del callejero español. La calle de mi pueblo en la que me crié, sin ir más lejos, lleva el nombre de un comandante que fue el responsable de una matanza que tuvo lugar en la zona. Eran tiempos de guerra. Desde luego que preferiría que se llamase calle John Lennon, pero no me molesta que se llame así.

Por cierto, cabronaxo, en la presentación del blog dices que vas a omitir tus apellidos y luego firmas con ellos las entradas que publicas, jaja. Cámbialo, anda. Bss.

Ales dijo...

Ah, se me olvidaba, hazme el favor y enlázame el blog que hemos hecho para clase de Yeyo.

http://diariodelosausentes.blogspot.com

Te tengo enlazado en él.

Bss

Scaramouche dijo...

Sé de cierto tipo de ancha mandíbula que estaría muy a gusto en esta calle...

Scaramouche dijo...

Date un garbeo por Capa y Espada, my friend.

Ya te diré cómo, ya...

Enrique dijo...

Yo no se tanto revuelo por las calles. Tambien hay estatuas en nombre de Carrillo y nadie dice nada cuando es un asesino y no se le ha metido en la carcel. Hay cosas mucho mas interesantes que hablar de calles.

Luis Miguel L. Farraces dijo...

No hay ninguna estatua de Carrillo en todo Madrid, y dudo mucho que en toda España.